Lo que aprendimos del amor y la vida mirando la tele mientras nuestros padres trabajaban.
jueves, 26 de abril de 2012
Titanic.
lunes, 12 de julio de 2010
Voy a esperar, si es necesario.
martes, 23 de febrero de 2010
Ten Years After.
lunes, 2 de noviembre de 2009
Un primer borrador.
domingo, 27 de septiembre de 2009
Paint corazón.

jueves, 3 de septiembre de 2009
Ausente.
En mayo de 1997, se metió a nadar en un brazo del Mississipi cantando "Whole Lotta Love", y no salió nunca más.
Por ese entonces yo no miraba MTV, y no sé si se pusieron de luto; si hay remeras y mochilas de Jeff Buckley, a Buenos Aires no llegaron nunca. Un doble póstumo llamado Sketches For My Sweetheart The Drunk recoge lo que iba a ser su segundo disco, My Sweetheart The Drunk.
Cuando escucho Grace no canto porque esa música es de alguna forma ajena a mí. Jeff Buckley es elusivo. Su voz tiene algo de inasible, hay que hacer un esfuerzo enorme para seguirlo porque, aunque no aburre, es como si se escapara todo el tiempo. Tiene una voz ausente, que se hunde y se aleja por un río si no te esforzás por retenerlo un rato más.
Boludeces aparte, Grace es un disco que hay que escuchar.
domingo, 16 de agosto de 2009
domingo, 5 de julio de 2009
¿A dónde fueron a parar todos los colmos?
Tenía un librito que se llamaba Esto es el colmo! (Libros del Quirquincho, 1993) y estaba lleno de cosas como esta:
-¿Cuál es el colmo de un bombero?
-Tener un hijo chorro y una hija manguera.
Tal vez me muevo en los círculos equivocados, pero me parece que ya nadie anda por ahí contando colmos. Es una de esas cosas de los noventa que creímos que iban a durar para siempre y en cambio se esfumaron imperceptiblemente de nuestras vidas, como los rollers y la mostanesa.
Pero dudo mucho que alguien extrañe los colmos, y aparte la mostanesa la hacés vos y listo.
lunes, 29 de junio de 2009
The Donnas, otra banda que me gustaba más cuando apenas sabían tocar sus instrumentos.
But he's got a girlfriend, my oh my
Go, go, go!
I'm gonna hit her in the head
I'm gonna knock her down
I'm gonna drag her by the hair all over town
I'm gonna get get get get rid of that girl
I'm gonna get get get get rid of that girl
I'm gonna get get get get rid of that girl tonight
miércoles, 3 de junio de 2009
Nonnos y pajaritos.
Decididamente, los pájaros sólo son aceptables dibujados o cocidos.
sábado, 16 de mayo de 2009
Keanu Reeves actúa mal.
En The Matrix algo está invertido en la confrontación entre hombre y máquina, entre lo natural y lo artificial. El casting, la dirección y el guión ponen deliberadamente en crisis la humanidad de aquellos que representan a todos los humanos. En las representaciones de sí mismos en la matriz, los agentes imitan lo que convencionalmente es humano mucho mejor que las personas reales.
Para empezar, el héroe de la peli es Keanu Reeves, un tipo que actúa objetivamente mal. Llega a dar vergüenza ajena, especialmente en cámara lenta. (La verdad que nunca me gustó mucho la cámara lenta. En The Matrix es funcional a la trama, digamos, pero en el 75% de los casos queda fea: hace que todo se vea torpe, cursi.)
Neo y Trinity son personajes completamente desprovistos de carisma. Morpheus casi. Están posando constantemente, escupiendo aforismos cada tanto. Andan por ahí forrados en cuerina, los ojos siempre cubiertos, el pelo durísimo. Smith, en cambio, es un personaje más cálido, más emocional digamos. Y gesticula, cosa que Keanu Reeves es patológicamente incapaz de hacer. Cuando pelean Neo se mueve mecánicamente, cae en el peligro que corren todas las escenas de ese tipo: que la coreografía se vuelva rígida hasta perder el sentido y la violencia. Un cuerpo duro, en un baile calculado, frío. A los buenos actores de acción no les pasa eso: Jackie Chan hace todos los pasitos, pero tiene mojo, tiene alma. El tipo que hace de Smith también. ¿Cómo no hinchar por él? ¿Cómo ponerse del lado del aparato de Neo? ¿Porqué esa épica del estoicismo, de los héroes apáticos, la revolución fría?
La única escena de The Matrix que encuentro mínimamente conmovedora es el discurso de Smith mientras torturan a Morpheus, ese falopero pedante. Paradójicamente, un personaje que no es ni siquiera un ser, sino una función dentro de una maquinidad monolítica, es el único que exhibe convincentemente sus pasiones en la matriz.
Todas las historias de robots son un poco absurdas en ese aspecto. Schwartzenegger diciéndole al nenito que ahora entiende porqué los humanos lloran, por ejemplo. Creo que hay que seguir el excelente consejo que le da Basil a
Dos cositas más:
1- Trinity es igual a Juliet, pero Juliet es buena y linda y Trinity no.
2- Los tres agentes hacen trompita constantemente. Es muy llamativo.
sábado, 9 de mayo de 2009
Yapas.
Cualquiera puede aspirar a eso. Como cantaban en El rey león, "es el ciclo sin fin que nos mueve a todos". No a todos, pero a muchos.
Hace tres días me enteré de que la insensible gente de Stani cambió el diseño de los paquetes. Me sentí muy mal en el momento, pero por lo menos las pastillas siguen teniendo el mismo gusto, y nada consuela como comerse un paquete de yapas en el cuarentifour. Pero que se sepa: esta decisión disminuye considerablemente la hasta ahora indiscutida superioridad de Yapa sobre Punch.
